lunes 1 de junio de 2009

Nunca me he acostado con una prostituta...



(Fotografía de la página Área Vip México).

Ni he ido a un Table, ni a una casa de citas. Así es, tal vez suena increíble. Y no es que me dé baños de pureza, ni mucho menos tenga un trauma con ellas como Jack El Destripador. Simplemente nunca se dio el momento, ni el lugar ni el espacio. Hace tiempo me entró la curiosidad y comencé a indagar entre conocidos que me refirieron lo mismo historias de terror, que de placer absoluto... Y se me quitaron las ganas.
Además, digan que soy anticuado, cursi, romántico; pero el sexo acompañado con la frase "No es desconfianza, pero págame por adelantado" me parece deleznable.
Para que dos cuerpos se confundan y haya gemidos, fluidos, y todo lo que haya menester, debe existir, al menos, un mínimo lazo sentimental. Porque si no es así, todo es un mero intercambio comercial... un trabajo pues, que le quita todo el misterio y la belleza al sexo.
Ahora, no condeno a quienes la ejercen y a quienes requieren sus servicios. Aunque en un mundo ideal esas historias de niñas prostitutas y mujeres que lo hacen por hambre no deberían existir.
Ni siquiera ahora, en estos momentos en que añoro tanto un cuerpo femenino me atrevería a contratar una. No me gustaría oir; "tanto por esto, tanto por esotro".

...Además, sólo me alcanzaría para una de las que cobran un pollo rostizado y unos chescos por el servicio.

3 comentarios:

Lear dijo...

Pues yo tampoco he ido con una prostituta (al menos no que yo sepa), también soy de esos cursis que quieren apapachos y que se toman su tiempo (?). Aunque claro, respeto la profesión (su antigüedad la avala) por el necesarísimo servicio que se presta y no digo de esa agua nunca he de beber. Como sea todo sexo cuesta, si, al menos una chela o un bello poema.

Anónimo dijo...

Temo decirte que no estas loco ni eres un puritano y que aveces el sexo por unas monedas es mas sincero ya que de antemano sabras que se trata de un acuerdo, por otro lado existe siempre la deslealtad de involucrar al amor solo por el hecho de que sientes un impulso netamente sexual, lo cual tambien es puro, sincero y nesesario, lo malo es que se pretexta en ocaciones un
sentimiento que no se tiene, solo para obtener sexo, lo cual supone dos traiciones, la de tus valores y de la honestidad que conlleva una relacion sentimental, por lo tanto la prostitucion tambien es de valores y se paga un precio alto.
quintopatio.wordpress.com

Anónimo dijo...

Hay tres clases de hombres:

Los que por orgullo mienten diciendo que jamás han pagado o pagarían por sexo.

Los que pagan por sexo y lo ocultan

Y usted, Precioso.

Le recomendaría que para no sentir tan gacho, antes de tener un encuentro con una putita le regalara una flor.